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Consejos

La vuelta a la rutina de sentirnos seguros

La pandemia del coronavirus también está afectando a quienes se dedican a enriquecerse a costa del patrimonio de los demás y, según diferentes informes de la Policía Nacional, desde la puesta en marcha de las medidas de confinamiento han disminuido notablemente los hurtos en nuestros pueblos y ciudades.

En este post vamos a hablar de la necesidad de protección de nuestras viviendas una vez se acabe con el Estado de Alarma.

Y es que, el miedo de los propios delincuentes a un eventual contagio del coronavirus mientras cometen sus fechorías, ha reducido la criminalidad más que cualquier medida que nunca haya tomado ningún poder público.

Esta tendencia, por la que todos nos felicitamos, esconde una pregunta que solo el tiempo será capaz de resolver: ¿qué va a ocurrir cuando todo vuelva a la normalidad?

A este respecto, los expertos en seguridad no acaban de coincidir.

Mientras que hay una vertiente de opinión que piensa que las actividades delictivas tardarán en activarse al igual que lo harán los diferentes sectores económicos lícitos, hay otros expertos que insinúan que en cuanto las calles estén libres de carga vírica, los amigos de lo ajeno empezarán a trabajar a pleno rendimiento.

Por nuestra parte, tenemos claro que las autoridades y las fuerzas de seguridad trabajan para que nuestras vías sean lo más seguras posibles, pero al mismo tiempo, queremos dar un consejo a todos nuestros seguidores: hay que proteger las ventanas.

Y es que, estos huecos son el punto de entrada más sencillo hacía nuestros hogares. Durante muchos años, hemos elegido las puertas más resistentes a todo tipo de impactos, pero ¿qué ocurre con las ventanas?

La clave está en las persianas de aluminio extrusionado, algunas de ellas como PS-25R para combinar la máxima seguridad con las mejores prestaciones en aireación para que el hogar pueda disfrutar de la máxima tranquilidad en todo momento.

Una solución de gran utilidad para momentos de incertidumbre como los que nos va a tocar vivir.